Como mejorar la autoestima en la premenopausia y menopausia

Si has llegado hasta aquí, es porque algo te incomoda, estás en perimenopausia o menopausia, tu cuerpo ha empezado a cambiar o bien tú has empezado a proyectar en qué tipo de cuerpo te vas a convertir. Sin confiar en que tu cuerpo es sabio y tu mente un maravilloso disparador que hace decantar tu autoestima hacia el lado de la balanza al cual tú le des más peso. Siendo un lado el positivo, a rebosar de autoestima y el otro lado, aquel que te lleva a pensar que ya no eres ni vas a ser deseable, que no eres sexy, que no podrás concentrarte nunca más, que estás envejeciendo a marchas forzadas y que cualquier tiempo pasado fue mejor. Tanto si estás de un lado, como del otro, quisiera decirte a ti otra cosa más: si nadie más en tu círculo de familiares o amigos te lo dice hoy, eres preciosa, inteligente y sabia. Que estás en un proceso maravilloso, quizás incómodo o doloroso, pero te aseguro que vas a alcanzar más poder del que imaginas.

Escribí las siguientes palabras en las primeras líneas de mi libro, porque quería mostrar cómo la sociedad me había hecho entender que iba a sentirme. Y no deja de asombrarme la cantidad de mujeres que vienen a mi consulta con este tipo de sentimientos:

A mí me pilló soltera y eso al principio me pareció de lo más injusto. Solo pensaba que en un par de años ya no estaría buena y que esto de encontrar un tío que me quisiera tanto como para aguantar el proceso de tía buena a morsa sin libido iba a ser algo sin duda complicado”.

¿Conseguiremos las personas, algún día, desprendernos del peso social de tener pareja?

¿Puede el cambio hormonal y todo lo que conlleva, hacernos sentir así tan pequeñas, con tan poco amor propio? Es posible. Solo si te dejas. Aquí van algunas pistas:

Dice Eva Mengual Alexandri, en su libro 100 idees per tenir mes autoestima (Cossetània Edicions) que “Quererse es también una decisión”. Y pienso que tiene toda la razón. Yo opino algo similar cuando hablo de la libertad hormonal y de la importancia de saber valorarla, explotarla, entendiendo que la estabilidad de la vida sin hormonas conduce hacia la libertad extrema, estando únicamente en tus manos decidir lo que vas a hacer con ella. El libro de Eva Mengual Alexandri es un libro práctico, bien documentado, que se nutre de la manera de pensar de la autora, su formación en Terapia Gestalt, su experiencia personal y su inspiración en varios expertos en psicología, crecimiento personal y autoconocimiento. Eva aún no tiene la menopausia, pero bien le dedica un capítulo a la sexualidad y otro, que me atrae especialmente, a la aceptación del propio cuerpo:

Acciones para aceptar tu propio cuerpo, según Eva Mengual Alexandri:

Es más fácil cambiar de mentalidad y aprender a conocer y aceptar el propio cuerpo, que conseguir lo que crees que quieres” y sigue con una gran recomendación mediante la cual invita a “observar con afecto y comprensión cada una de las partes de tu cuerpo, todas, las que te gustan y las que no: pies, manos, dedos, órganos internos…” Y sigue Eva con la propuesta preciosa de acariciar cada parte, agradeciéndole por su función y por ser parte de ti. Cerrando el ejercicio con 4 respiraciones profundas delante del espejo, observando tu propio cuerpo.

¡Lo he hecho tantas veces! ¡Y funciona! A mi manera, es como una sanación profunda, una especie de meditación, una observación detallada, pero sin pararse demasiado en ningún lugar, tal y como tratamos los pensamientos al meditar, dejando que estos entren y salgan, sin obsesión ni rigidez.

¡Aprende a reírte de ti misma, es muy liberador!

Cuando empecé a escribir Mi amiga Meno y yo tenía la autoestima por los suelos. Había engordado 15kg y no encontraba como frenar el impulso. Ni el de comer, ni el de llorar. Me autoproclamé morsa y le contaba a la gente que yo no había engordado, sino que me había arreciado. La morsa empezó a cobrar vida propia cada vez que escribía sobre ella: mis amigos me preguntaban si la morsa saldría el viernes, yo compraba ropa talla morsa, apagaba calefacciones en invierno y ningún lugar era lo suficientemente fresco para la morsa. Reírme de mi misma salvó mi autoestima y relativicé hasta llorar de la risa.

¡Regálate mimos, tiempo, experiencias que te hagan feliz!

Puede ser un masaje relajante cada dos semanas, un paseo por ese paisaje que te transporta a tu infancia, un baño de mar, un buen rato tomando el sol, una entrada para el concierto de ese artista que te emociona, un pintalabios, unos zapatos, un rato con tu mejor compañía, un viaje sola… Prepara una lista con todas aquellas cosas que siempre has querido hacer y no has podido, bien sea por miedo de hacerlas sola o por cualquier otro motivo.

¡Usa tus manos y tu mente: crea!

Escribe, lee, toca un instrumento, pinta, baila, haz cerámica, cocina… La creatividad mejora enormemente la autoestima. Lo escribí en el capítulo 10 de mi libro De la creación a la libertad: “Es interesante como Meno ha empujado a algunas mujeres que conozco hacia un proyecto creativo, justo en el momento en que la naturaleza ha puesto fin a su capacidad de crear vida de modo natural”

Y escribe también sobre creatividad, Eva Mengual Alexandri en 100 ideas para mejorar tu autoestima:

La creatividad es la capacidad de generar ideas o conceptos. Todo acto creativo nos ayuda a mejorar nuestra calidad de vida, ya que nos permite:

  • Reforzar la autoestima, la autonomía y la seguridad.
  • Desabrochar la imaginación.
  • Incrementar la capacidad de afrontar retos distintos.
  • Desarrollar la capacidad de comunicar.

Activar y explorar nuestra creatividad nos ayuda a tener más autoestima”

¡Dedícate palabras bonitas!

Así como la propuesta de Eva de hablarle a nuestros órganos y a nuestro cuerpo invita a amar nuestras nuevas formas tal y como son ahora y a aceptarlas como cambiantes, lo mismo aplica para la manera de hablarnos a nosotras mismas. Repite el ejercicio delante del espejo y esta vez, respira profundamente 4 veces y repite en voz alta, mirándote a los ojos: te quiero, eres hermosa, todo va a estar bien, eres fuerte, tienes mucho poder. Sigue hasta que sonrías espontáneamente. Hablarte bonito es amarte.

¡Mejora la calidad de tus pensamientos!

Tira a la basura tus proyecciones mentales de todo aquello que piensas que va a salir mal. Ese tipo de pensamientos no hacen más que ensuciarte. Vive el aquí y el ahora, actúa en el corto plazo, tomando acciones en positivo. Las reacciones en cadena existen. Si mueves las energías, estas se mueven. Y es cuestión de marcarles el paso correcto, hacia lo positivo.

¿Vamos juntas a por tu poder?

Trabajemos juntas, yo te acompaño: tomemos un té virtual, vayamos de paseo o de viaje. Sin miedo, con alegría, buscando lo que a ti te va bien.

Un fuerte abrazo,

Carla

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