El riesgo cardiovascular en la menopausia.

Meno Monday 21.09.20
Entrevista al Dr. Abellán, cardiólogo.

@doctorabellan

En el segundo Meno Monday de esta temporada de este año 2020 tan extraño, hemos conversado con el Dr. Abellán, que es Cardiólogo intervencionista y cardiólogo clínico en el Hospital General Universitario de Ciudad Real, España y CEO de Área Sístole, un centro específico de referencia de rehabilitación cardiaca y fortalecimiento cardiovascular de Ciudad Real (España). Trabaja con personas que han sufrido eventos cardiovasculares. Es decir, un cuadro clínico que supone la aparición clínica de una enfermedad que afecta al corazón y a los vasos sanguíneos. Según la OMS, un evento cardiovascular es cualquiera de las enfermedades de esta lista (1):

  • Cardiopatía coronaria (infarto de miocardio)
  • Enfermedad cerebrovascular (apoplejía)
  • Enfermedad vascular periférica
  • Insuficiencia cardíaca
  • Cardiopatía reumática
  • Cardiopatía congénita
  • Miocardiopatías

Estas, son actualmente la causa más frecuente de muerte en los países industrializados, representando un 31 % de los casos de mortalidad mundial, tanto en hombres como en mujeres (2).

¿Sabías que durante la menopausia el mayor riesgo es el de la enfermedades cardiovasculares?

Sí Amiga Meno. Y aquí estoy imaginándome tu cara, sorprendida, pensando que era el cáncer de mama…

Resulta que cambio hormonal que tiene lugar en la menopausia, que en algunas ocasiones se produce antes de los 40 años, implica una reducción de los estrógenos. Un estudio reciente, Christ et al. (3) concluye que la privación prolongada de estrógenos se asocia con un aumento en el riesgo estimado de enfermedad cardiovascular (RCV). Imagínate entonces cómo vas a vivir la etapa más larga de tu vida. Porque ciertamente, en general creemos que no la viviremos mal, o de manera incómoda, hasta que llegan los sofocos, la ansiedad, el insomnio, etc… Lo cierto es que tenemos, en general, poca consciencia de la importancia de prepararse, de llegar fuertes, puesto que la salud del corazón no se construye de la noche a la mañana.

Esto fue lo que hablamos con el Dr. Abellán sobre el síntoma a largo plazo, la enfermedad silenciosa: el riesgo cardiovascular

¿Dr. Abellán, explícanos por favor, qué es y por qué incrementa el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares en la menopausia y postmenopausia?

La menopausia es un factor muy importante que aumenta el riesgo cardiovascular. Algo que está muy claro desde hace bastantes décadas es que la llegada del climaterio, funciona o actúa como una variable que hace incrementar el riesgo CDV. Sabemos que sufrir un evento CDV cuando aun tenemos el periodo es ciertamente infrecuente, pero al llegar la menopausia este riesgo se iguala al del varón en poco tiempo.

¿Qué podemos hacer para que este riesgo se reduzca?

Si bien la menopausia es un factor de riesgo claro, no lo es más que el estilo de vida que hemos llevado a lo largo de nuestra vida. Y si intentamos cuidar esto, sabiendo como hacerlo, desde luego va a disminuir muchísimo el riesgo de sufrir un evento CDV.

¿Cómo se manifiesta en la mujer?

Lo más frecuente, igual que en el hombre, es un infarto, el rey de los eventos CDV, una de cada 3 personas, mueren o van a morir de un infarto. En países con ingresos medios, en los países desarrollados, es la principal causa de muerte. El estilo de vida nos lleva a que este número sea cada vez más pequeño, pues hace pocos años era 1 de cada 4.

Hemos normalizado el haber tenido un infarto y lo asociamos al azar o a la edad en lugar de entender que es una epidemia que nos afecta a todos.

La alimentación y el ejercicio físico son fundamentales, pero también otros aspectos del estilo de vida: reducir el estrés crónico, tener un núcleo social que te apoye, no necesariamente familiar, no haber abusado de drogas, alcohol o tabaco, relativizar muchos problemas, así como mantener una composición corporal adecuada, algo de lo que casi nunca se ha habla.

Hasta ahora se hablaba de obesidad, pero ahora está demostrado que es tan importante el porcentaje de grasa que tenemos como mantener un porcentaje de músculo adecuado. Y en todo esto tiene mucho que decir el patrón alimentario que seguimos. Y fíjate que no hablamos de dieta, que es un concepto restrictivo, sino que hablamos de una manera de alimentarse, de tener educación nutricional.

¿Si tuvieras que dar una recomendación alimentaria general, cuál sería?

Hoy en día hay muchas corrientes de dietas: keto o cetogénica, vegana, etc… O el ayuno, que es una estrategia, más que una dieta. Lo cierto es que, si yo tuviera que dar una recomendación, empezaría por decir que, lo que más daño nos hace y está más instaurado a nivel social, son los alimentos procesados. Si pudiéramos eliminarlos los alimentos procesados, lo natural y comer más salvaje ya estaríamos haciendo mucho por nuestra salud. Hay estudios de poblaciones aborígenes o sin acceso a alimentos procesados, comiendo muy diferente entre ellos, teniendo en común que, en casi ninguna de estas poblaciones hay una alta prevalencia de enfermedades CDV. Digamos que nuestro cuerpo está hecho para comer natural más que para recibir X cantidades de proteínas al día o X cantidades de grasas al día, que yo creo que es más flexible y que pienso que está bien trabajar esta flexibilidad, que por cierto es la base de las dietas cetogénicas.

Si estamos hablando de menopausia, donde en este contexto recomiendo más que nunca ponerse en manos de un profesional y no volcarse a la dieta de moda.

Personalmente, en la menopausia, no defendería en la consulta alguien que me dijera a largo plazo que quiere mantener una dieta baja en hidratos de carbono. Si bien la bajada de estrógenos hace que tengamos una mayor resistencia a la insulina, el tener una dieta que restrinja, como por ejemplo una dieta Low Carb o Keto estricta, como cardiólogo, me sigue dando miedo, porque creo que existe suficiente evidencia científica al respecto del aumento desmesurado del colesterol en gente que tiene un riesgo CDV elevado. En general, conviene consumir todos los grupos de alimentos, aunque es cierto que en mi centro Área Sístole, recomendamos a los pacientes en recuperación dietas ligeramente restrictivas porque deben de perder peso, pero siempre contienen todos los grupos de alimentos y en general, son personas con tendencia a consumir pocas proteínas.

¿Por qué aumenta el riesgo cardiovascular con la menopausia?

Existen los Factores de riesgo CDV. Unos son clásicos y conocidos:

– Diabetes

– Presión arterial

– Dislipemia

Y desde hace bastantes décadas, también se sabe que lo es la Menopausia.

Después de la menopausia aumenta la probabilidad de tener un evento CDV.

Cuando somos fértiles, desde una parte de nuestro cerebro: el hipotálamo y la glándula pituitaria, se produce una elevación cíclica de las hormonas FSH y la LH y estas estimulan a los ovarios para que produzcan estrógenos. El más importante es el 17 Beta Estradiol.

Mientras somos fértiles, tenemos unos niveles de estradiol altos de manera cíclica y cuando llega la menopausia, estos caen. Entonces, hay un gran aumento de FSH y una disminución clara de estrógenos.

A menudo hablamos del cambio metabólico que significa el cambio hormonal. A ver si podemos explicarlo para que todas lo entiendan.

¿Qué le pasa al metabolismo de la mujer a partir de los 40 años?

Tiene que ver con la disminución clara de los estrógenos, puesto que sabemos que estos:

  • Reducen la tensión arterial en los vasos sanguíneos
  • Aumentan la sensibilidad a la insulina
  • Son buenas para el perfil del colesterol
  • Reducen la inflamación crónica de bajo grado
  • Mejoran la función de los vasos sanguíneos en general

Entonces, cuando llega la menopausia, con la caída de estrógenos, se produce todo lo contrario:

  • Aumenta la presión arterial
  • Aumenta la resistencia a la insulina que puede producir Diabetes Mellitus.
  • Empeora el perfil del colesterol y aumentar por tanto el colesterol LDL, conocido como “colesterol malo”
  • Aumenta la inflamación crónica de bajo grado
  • Empeora el funcionamiento de nuestros vasos sanguíneos, puesto que estos factores favorecen la formación de placas de colesterol que dificultan el paso de la sangre, que, si se rompe el vaso, da lugar a un trombo y a un infarto.

Dr. Abellán, insistes, como yo, en la importancia del estilo de vida. Yo no me cansaré de decir que la dieta es de vital importancia en esta etapa de la vida y que puede mejorar muchos de los síntomas de la menopausia. Más allá de ponerse a dieta o dejar de comer para recuperar el peso y los volúmenes que teníamos antes de la premenopausia.

¿Cuáles son tus recomendaciones?

Hoy en día, también sabemos que el estilo de vida no solo puede ayudar a paliar estos efectos, sino que se ha demostrado que disminuye los factores de riesgo mencionados anteriormente. Por ello, las recomendaciones son las siguientes:

  • Dieta basada en productos naturales
  • Poca cantidad de hidratos de carbono simples
  • Eliminar las grasas trans
  • Dejar de fumar
  • Realizar ejercicio físico de fuerza

 

¿Por qué las taquicardias en la menopausia y cuánto duran?

Son más bien palpitaciones, síntomas claros del sistema nervioso autónomo, un síntoma vasomotor, al igual que los sofocos. Es una sensación como si el corazón fuera muy rápido, pero no esconden ninguna patología. Ahora bien, sí que hay una serie de implicaciones relacionadas con el cambio metabólico relacionado con la menopausia que pueden intervenirse o desaparecen a largo plazo.

Un apunte muy importante: el ejercicio y la nutrición ayudan muchísimo a reducir estos síntomas. Y a la vez, las personas que tienen más síntomas vasomotores, también tienen más riesgo a tener eventos cardiovasculares.

¿Qué son las mioquinas y qué papel juegan?

Las mioquinas son las hormonas producidas por el músculo. Tienen función autocrina, paracrina y endocrina, de modo que, al liberarse modifican la composición del músculo y del hueso que está al lado sino también de todo el cuerpo. Está dándose un cambio de paradigma, pues antes considerábamos al músculo un órgano que simplemente hacía posible la contracción muscular, y ahora sabemos que las mioquinas modifican la composición de todo el cuerpo.

Es importante entender que debemos de tener una composición corporal más saludable, que no vale con caminar media hora todos los días si podemos hacer algo más. Aunque esta recomendación es maravillosa para cierto tipo de población, pero la mujer que puede incorporar otro tipo de ejercicio más intenso y ejercicio de fuerz, de resistencia muscular, va ayudar a modificar su composición corporal y a la vez ayudar a que estas mioquinas se implanten más en el metabolismo.

Un músculo sano va a liberar unas células llamadas mioquinas, que tienen un papel anitiinflamatorio, regulador del colesterol, reductor de la tensión arterial y que son sensibilizantes a la insulina, cosa que hace que todo nuestro ambiente hormonal sea menos tóxico para nuestros vasos sanguíneos.

Un vaso sanguíneo sano no crea capas de colesterol por si mismo, aunque lo tengamos elevado, es decir, que el colesterol no va por si solo rasgando las arterias y acumulándose, sino que tiene que haber un fallo en la pared de las arterias, un fallo endotelial para que esto ocurra.

¿Qué tipo de ejercicios recomendarías a las mujeres a partir de los 40 años?

Entrenar la fuerza y la alta intensidad es muy beneficioso. Mucha gente no hace más porque tiene mucho miedo. A veces, en pleno ejercicio aparece un sofoco o las palpitaciones y esto desmotiva a algunas mujeres, que dejan de hacer el ejercicio, cuando precisamente es el ejercicio el que les va a ayudar a mejorar la sintomatología vasomotora de sofocos y palpitaciones.

A modo de lista de básicos, digamos que, de fondo de armario de ejercicios semanales para la menopausia, están los siguientes:

  • Ejercicios de fuerza
  • Ejercicio con programación tipo Crossfit
  • Ejercicios de alta intensidad
  • Yoga para la elasticidad, el equilibrio y la plasticidad neuronal
  • Ejercicio cardiovascular

Eres CEO de Área Sístole ¿cuéntanos qué es y con qué objetivo surgió?

Surge como centro en 2019, con la motivación de aportar rehabilitación cardíaca, que es un programa para el paciente de alto riesgo o que ya ha sufrido un evento CDV, de modo que recibe atención integrada de distintos ámbitos: cardiología, nutrición, entrenador personal y psicólogo. Aprende y recibe educación para llevar un estilo de vida adecuado para su salud. Es una educación que nunca han recibido antes y que claramente condicionará su salud en los siguientes años de su vida. Proporcionamos la rehabilitación cardíaca y no solo nos centramos en los clásicos ejercicios continuos de intensidad moderada, sino que incorporamos ejercicios de alta intensidad y también de fuerza.

Todo ello, unido a la mejora de la alimentación, la calidad del descanso, del estrés y de la supervisión latido a latido del cardiólogo, permite una recuperación inigualable.

 

Dr. José Abellán

Licenciado en Medicina por la Universidad de Murcia. Especialista en Cardiología por el Hospital Universitario Santa Lucía (Cartagena). Doctor en Medicina por la UCAM. Máster en Riesgo Cardiovascular por la UCAM (Murcia). Máster en Cardiología Intervencionista por la UJCI. Máster en diagnóstico por Imagen en Cardiología por la UIMP.

El Dr. Abellán está especialmente interesado por el estilo de vida como promotor de salud, considera que la falta de formación en Nutrición y Ejercicio Físico es una de las carencias más imperdonables que presenta el colectivo médico y el de la Cardiología en específico. Y habla sobre ello en su perfil de Instagram, TikTok, Twitter (@doctorabellan) y en Área Sístole.

  1. WHO 2015 http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs317/es/
  2. Christ et al. Estrogen deprivation and cardiovascular disease risk in primary ovarian insufficiency. Fertility and sterility. Volume 109, Issue 4, April 2018, Pages 594-600.e1

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